¿Sabías que existen multitud de estudios que demuestran que hacer ejercicio físico todos los días mejor la capacidad de estudio? Seguro que te han dicho mil veces que hacer deporte es importante, que mejora tu salud y estado físico, pero quizás nunca te hablar de lo bueno que es y como mejora nuestro desempeño académico.
Y es que lo cierto es que la mente y el cuerpo no son compartimentos independientes, sino que se influyen uno en el otro. Para tener buenos resultados deportivos es fundamental tener una buena salud mental, así como es fundamental hacer deporte para mantenernos sanos y estables mentalmente.
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MENS SANA IN CORPORE SANO.
Cuando hacemos deporte, la cantidad de oxígeno en el cerebro aumenta considerablemente. Esto genera que la creación de nuevas conexiones sinápticas (conexiones entre neuronas) aumente también. Estas redes de neuronas son las que nos permiten funcionar adecuadamente, aumentando la memoria, la concentración, el razonamiento… habilidades clave para estudiar.
- Por otra parte, cuando hacemos deporte también aumenta el flujo sanguíneo dirección a la corteza prefrontal, una zona de nuestro cerebro clave, como si fuera la “torre de control” de nuestra mente. Esta área tan importante es donde se desarrollan las habilidades cognitivas más complejas, como puede ser:
- La memoria de trabajo. Nuestro “bloc de notas” donde podemos guardar información donde un breve período de tiempo.
- El control de impulsos. Es la capacidad de frenar antes de hacer o decir algo para analizar si es lo correcto. También nos ayuda a concentrarnos, ya que es muy importante para evitar distracciones.
- La atención sostenida. Existen muchos tipos de atención, pero esta es la encargada de mantenernos concentrados en una tarea durante un periodo largo de tiempo.
- Lo que nos permite entender lo que estudiamos, las explicaciones de clase… Fundamental para tareas como problemas de matemáticas o comentarios de texto.
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EL FERTILIZANTE DEL CEREBRO.
En nuestro cerebro hay una proteína llamada BDNF (Brain-Derived Neurotrophic Factor). Cuando hacemos deporte, la producción de esta proteína aumenta. Su principal función es la creación de nuevas neuronas, sobre todo en el hipocampo, la zona del cerebro encargada de la memoria y el aprendizaje. Es decir, un cerebro con más niveles de BDNF procesa más rápido y mejor la información, así como retiene mejor los contenidos estudiados.
Pero no se queda ahí, sino que también protege las neuronas ya existentes de posibles daños. Además, cuando conseguimos un nivel correcto de BDNF, mejora nuestro estado de ánimo, y previene trastornos como la ansiedad, depresión, Parkinson, Alzheimer…
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EL CÓCTEL DE LA FELICIDAD.
Los neurotransmisores son “mensajeros químicos” que envían información de unas neuronas a otras. Distintas actividades y situaciones liberan distintos neurotransmisores, dependiendo de lo que se necesite. Cuando hacemos deporte, se liberan fundamentalmente tres neurotransmisores que se relacionan directamente con una mejor capacidad de estudio:
- Se relaciona con el placer, la motivación y la predisposición al esfuerzo.
- Se le conoce como la “hormona de la felicidad” porque su principal función es la de regular el estado de ánimo. Ayuda a evitar la ansiedad, depresión, insomnio…
- Son analgésicos naturales, ya que disminuyen el dolor generando sensación de euforia y placer. Son las responsables del conocido “runner´s high”.
Además, la endorfina contrarresta el efecto del cortisol. Esta es la conocida como la “hormona del estrés”. Cuando nuestros niveles de cortisol son demasiado altos se “bloquea” el acceso a la memoria, lo que produce que nos quedemos en blanco.
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DORMIR PARA ESTUDIAR.
¿Sabías que lo que estudiamos se “asienta” en nuestro cerebro mientras dormimos? Teniendo en cuenta esto no es de extrañar que sea tan importante dormir las horas necesarias, de forma productiva.
La actividad física ayuda a regular nuestros ritmos circadianos o “reloj biológico”, lo que nos permite dormir profundamente y consolidar todo lo aprendido durante el día.
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PERO… ¿Y COMO APLICO YO ESTO A MI VIDA?
Después de toda la chapa sobre neurotransmisores, zonas cerebrales y ritmos circadianos estarás pensando “muy bien, pero ¿yo que hago con esto? ¿qué tengo que hacer entonces?”. No te preocupes, lo fundamental son estos tres consejos prácticos:
- Consistencia mejor que intensidad. Prioriza hacer deporte todos los días, aunque sea 30 minutos, sobre hacer mucho deporte, pero solo un día a la semana.
- Elige lo que prefieras. No es necesario ir al gimnasio o salir a correr. Si lo tuyo es bailar, ponte música y a disfrutar. Lo importante es moverse, independientemente de como lo haces.
- No a la saturación. Cuando lleves mucho tiempo ya estudiando y sientes que no eres capaz de retener más información, haz 10 o 15 minutos de actividad intensa. Puede ser saltar a la comba, correr, bailar… Esto te ayudará a “resetear” tu atención.
Así que, ya sabes, tu cerebro rinde más y mejor cuando el resto de tu cuerpo está en marcha. No te dejes las zapatillas en el armario y sal a moverte.






