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Arrancamos un nuevo curso con la mirada puesta en nuestro lema: «Mi cole, un hogar que educa»

Las puertas de nuestro cole volvieron a abrirse para acoger, un año más, el don del reencuentro. Vivimos una jornada entrañable, marcada por la oración y la alegría de reunirnos como comunidad educativa junto a sacerdotes, familias, alumnos y autoridades.

La mañana dio comienzo con la celebración de la Eucaristía, presidida por nuestro Obispo, Mons. Alfonso Carrasco Rouco. Durante su homilía, nos guió a través de una profunda reflexión sobre el lema que iluminará nuestro caminar este curso: «Mi cole, un hogar que educa».

Nos recordó con cercanía que nuestra escuela es, ante todo, una gran familia donde cada persona es única, un espacio donde aprendemos a cuidarnos unos a otros. Un hogar donde Cristo es el centro que nos une y nos acompaña, recordándonos que lo verdaderamente valioso nunca son los muros o edificios, sino las personas que caminan juntas a nuestro lado.

El reconocimiento al esfuerzo y la excelencia como camino de crecimiento

Tras la celebración litúrgica, compartimos un momento de gran ilusión con la entrega de las Excelencias Académicas, un reconocimiento al esfuerzo, la constancia y la dedicación de nuestros alumnos, fruto del trabajo bien hecho y de la responsabilidad personal.

Tomando la palabra, Don David nos recordó que la tarea educativa es una misión compartida entre la familia y la escuela, sostenida por el compromiso común.

En este sexto curso como CDSL, reafirmamos con convicción cristiana que aquí nadie camina solo: siempre habrá un maestro dispuesto a guiar, un compañero con quien compartir y una comunidad respaldando cada paso.

Gratitud a Dios y a cuantos hacen posible nuestra misión

Un agradecimiento muy especial al coro del colegio, por elevar nuestras voces y llenar de solemnidad, música y calidez esta celebración eucarística.

Asimismo, hacemos extensivo nuestro más sincero reconocimiento a todas las autoridades y familias que nos acompañaron en este día tan significativo para nuestra familia diocesana.

¡Encomendar este nuevo curso al Señor es nuestra mejor garantía para aprender, crecer juntos y hacer de nuestro cole un verdadero hogar de puertas abiertas para todos!